Los viajes del Quijote

Releer El Quijote, no desde la perspectiva de lector aplicado, sino como músico inquieto, es un auténtico placer, ya que Cervantes se nos revela, no sólo como el escritor docto y enamorado del lenguaje que usa con extrema precisión, sino como un músico audaz, conocedor magistral de la música de su tiempo. En El Quijote, lleno de romances, danzas, instrumentos y voces, la música, antigua y nueva, acompaña y asume un protagonismo único. Cervantes conoce todas las variedades musicales, las incorpora a su novela y consigue así una banda sonora singular.

Pero, además de estas músicas, ahora nublan nuestra mente otras también de su tiempo, que si Cervantes hubiera conocido, seguro que las habría aceptado con gusto. El repertorio hispánico de los siglos XVI y XVII rebosa de melodías y letras que van como anillo al dedo para nuestro texto. Recontar la historia del famoso y valiente hidalgo a través de la música ha sido un reto que no podíamos obviar. Como el Quijote, no podíamos dejar de recoger el guante, aunque fuera tan grande como el de Bramidán, quien apareciera en el falso libro apócrifo de Avellaneda.

Curioso es el interés que, fuera ya de nuestra cultura, los escritores y compositores han demostrado por

tan curioso personaje. En nuestro programa no queríamos obviar algunos de los ejemplos más singulares y cercanos a la época de Cervantes: The comical History of Don Quixote (1694), Don Quichotte auf der Hochzeit des Comacho (1761) y Don Chisciotte della Mancia (1769). Bien sabido es que este interés llega a nuestros días pasando por las composiciones de Strauss, Halffter y tantos otros. Obras corales, solísticas, poemas sinfónicos, conciertos, óperas, zarzuelas: todos los géneros se han servido del Quijote para ampliar sus horizontes. Don Quijote existe ya para muchos, y la música lo ha hecho suyo.

Completamos este pequeño homenaje con otras músicas que hemos querido acercar y encontrar las conexiones con nuestro Quijote. Por un lado, Monteverdi, ya que el Orfeo se estrenó al tiempo que Cervantes escribía y publicaba su obra maestra, y del que presentamos dos obras que nos narran la locura del amor y su tormento. Por otra parte, incluimos un aria de Purcell, perteneciente a The Fairy Queen, una obra llena de de irrealidades y locuras basada en la obra de Shakespeare, el otro protagonista insuperable de la literatura universal, y dos arias “de bravura “de dos de las óperas de Händel más importantes: Alcina, basada en el Orlando Furioso, y Giulio Cesare in Egipto.

PROGRAMA

Primera parte: en un lugar de la Mancha…

1. La locura.

Yo soy la locura de HENRY DU BAILLY, ?-1637

2. LA AUSENCIA DE DULCINEA: NI AMARILLIS NI GALATEA

Amarilli mia bella de GIULIO CACCINI, 1551-1618

Ay, amor, ay, ausencia de JUAN HIDALGO, 1614-1685

3. BARCELONA Y EL MAR: ESPACIOSÍSIMO Y LARGO.

El baxel está en la playa de ANÓNIMO, S.XVII

Segunda parte: los viajes del Quijote.

Partita sopra la Follia GIROLAMO FRESCBALDI, 1583-1643

The comical History of Don Quijote THOMAS D’URFEY, 1653-1723

Lads and Lasses HENRY PURCELL, 1659-1695

From roxy bowers HENRY PURCELL, 1659-1695

Don Chiscotte chez la duchesse J. de B. BOISMORTIER, 1689-1755

Air de la Japanese

Don Quichotte auf der Hochzeit des Comacho DANIEL SCHIEBELER, 1741-1771

Behalte nur dein Gold GEORG PHILIPP TELEMANN, 1681-1767

Tercera parte: La muerte del Quijote.

Le Bourgeois gentilhomme MOLIÈRE, 1622-1673

Sé que muero JEAN BAPTISTE LULLY, 1632-1687

PLANTILLA

Clave
Soprano
Violoncello
Guitarra
Percusión

Actor

Más sobre el programa

Que las aventuras de Don Quijote de la Mancha fueron muchas y largas, a lomos de su seco Rocinante y seguido de su fiel Sancho, es sabido de sobra por todos los mortales, zagales, hombres y viejos. Pero las aventuras que después de su muerte realizó nuestro valiente e idealista caballero, nuestro embajador más conocido -no sólo de aquella ínsula Barataria del buen amigo Sancho, sino de todo el mundo hispánico-, no tienen parangón con las que realizó en vida, entre su vivir loco y morir cuerdo. Las traducciones que de la obra se hicieron, casi desde la misma época del autor, nos revelan su capital importancia. Las numerosas adaptaciones de la obra dieron a conocer a este singular personaje y consiguieron crear el mito.

Releer El Quijote, no desde la perspectiva de lector aplicado, sino como músico inquieto, es un auténtico placer, ya que Cervantes se nos revela, no sólo como el escritor docto y enamorado del lenguaje que usa con extrema precisión, sino como un músico audaz, conocedor magistral de la música de su tiempo. En El Quijote, lleno de romances, danzas, instrumentos y voces, la música, antigua y nueva, acompaña y asume un protagonismo único. Cervantes conoce todas las variedades musicales, las incorpora a su novela y consigue así una banda sonora singular.

Pero, además de estas músicas, ahora nublan nuestra mente otras también de su tiempo, que si Cervantes hubiera conocido, seguro que las habría aceptado con gusto. El repertorio hispánico de los siglos XVI y XVII rebosa de melodías y letras que van como anillo al dedo para nuestro texto. Recontar la historia del famoso y valiente hidalgo a través de la música ha sido un reto que no podíamos obviar. Como el Quijote, no podíamos dejar de recoger el guante, aunque fuera tan grande como el de Bramidán, quien apareciera en el falso libro apócrifo de Avellaneda.

La locura de la folia, este tema recurrente que se alarga en el tiempo; el romance del moro que el mismo Quijote hace suyo – “mis arreos son las armas, mi descanso el pelear” -; las danzas; los romances antiguos, como el del caballero; el amor por la campesina Aldonza, convertida en más que Galatea, Amarilis o Diana; la sorpresa al
ver el mar … Hay música para todo y para todos. Aquí va nuestra propuesta, con algunos de los autores más conocidos de los siglos que vivió nuestro autor: Luis Milán, Juan Hidalgo, Diego Pisador, Gaspar Sanz, Antonio de Cabezón y el posterior Martín y Coll, junto con algunos anónimos, – que no por ello son de menor calidad-, nos cuentan lo que las palabras no llegan.

Curioso es el interés que, fuera ya de nuestra cultura, los escritores y compositores han demostrado por
tan curioso personaje. En nuestro programa no queríamos obviar algunos de los ejemplos más singulares y cercanos a la época de Cervantes: The comical History of Don Quixote (1694), Don Quichotte auf der Hochzeit des Comacho (1761) y Don Chisciotte della Mancia (1769). Bien sabido es que este interés llega a nuestros días pasando por las composiciones de Strauss, Halffter y tantos otros. Obras corales, solísticas, poemas sinfónicos, conciertos, óperas, zarzuelas: todos los géneros se han servido del Quijote para ampliar sus horizontes. Don Quijote existe ya para muchos, y la música lo ha hecho suyo.

Completamos este pequeño homenaje con otras músicas que hemos querido acercar y encontrar las conexiones con nuestro Quijote. Por un lado, Monteverdi, ya que el Orfeo se estrenó al tiempo que Cervantes escribía y publicaba su obra maestra, y del que presentamos dos obras que nos narran la locura del amor y su tormento. Por otra parte, incluimos un aria de Purcell, perteneciente a The Fairy Queen, una obra llena de de irrealidades y locuras basada en la obra de Shakespeare, el otro protagonista insuperable de la literatura universal, y dos arias “de bravura “de dos de las óperas de Händel más importantes: Alcina, basada en el Orlando Furioso, y Giulio Cesare in Egitto.

Quizá nuestro Quijote sea el único caballero que con el tiempo ha ganado todos los combates venciendo y llevando al olvido a todos los caballeros del pasado, exceptuando, si acaso, nuestro querido Tirant. En este concierto encontrarán historias de los libros, locura, amor, héroes y leyendas que rodearon a nuestro personaje.

¿DÓNDE HA SONADO ‘LOS VIAJES DEL QUIJOTE’?